Mi experiencia siendo totalmente brújula

 

 

Si eres lector/a habitual mío y pretendes leer todas las novelas que publique, quizá esté a punto de espoilearte parte de mi próximo libro, porque hoy vengo a comentaros mi experiencia siendo un escritor mapa, que ha decidido pasarse al lado de lo imprevisible. Y es que dejarte llevar por la ambientación, la toma de decisiones de tus personajes y las consecuencias que estas acarrean sin haberlo planificado con antelación me está pareciendo de lo más divertido, y peligroso también. Porque a medida que voy escribiendo se me ocurren cosas nuevas, escenas y situaciones para futuros capítulos. Aun sabiendo que muy probablemente eso me hará borrar o modificar algo ya escrito. Y es en ese preciso instante cuando me doy cuenta de que en mi cabeza, la nueva idea es la re hostia; consciente de que me va a obligar a modificar algo ya escrito para mejorar la trama.

En los casi doce capítulos que he redactado, en dos ocasiones, si no contamos con la de anoche, en la que describí una escena en la que la subinspectora era abordada por un individuo, decidí asignarle la identidad de un personaje que ya había aparecido en la historia y que aparentemente no tenía ninguna relación con la investigación en curso. Además, añadí el arma homicida. Lo que le da un giro importante a la trama y creo que será capaz de desconcertar al lector, obligándole a cuestionarse si lo que ya sabe es la verdad o simplemente una cortina de humo.

Como ya he dicho antes, estas situaciones pueden volver a cambiar en un futuro, con la trama ya avanzada y una base sólida que mantenga la historia por sí sola. Lo único cierto que hay hasta el momento es que tengo clara cuál va a ser la escena final de la novela. Siempre y cuando me lo permitan los personajes.

A día de hoy, puedo asegurar que ser brújula me está pareciendo una experiencia increíblemente divertida. Aunque también tiene, desde mi punto de vista, su parte negativa. Y es que en ocasiones me pongo delante del teclado mirando a la pantalla sin escribir nada, simplemente pensando cómo continuar con la historia. Pero cuando salta la chispa, hasta el final del capítulo, todo es coser y cantar.

Espero no haberos aburrido en exceso con esta entrada, pero necesitaba expresaros cómo me sentía un domingo por la mañana recién levantado y a punto de irme a trabajar.

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