Lo he vuelto a hacer. Y sí, sé que es un tema ya más que trillado desde que publiqué mi segunda novela, En manos del pasado. Sí, esa misma que ha cambiado de portada varias veces. Pero… lo he vuelto a hacer.
Y quiero explicar el motivo. Desde que la cambié por primera vez, siempre he tenido ese runrún en la cabeza diciéndome que no era lo correcto, que esa portada no era mi estilo y que algo no encajaba.
La realidad es que yo estaba encantado con la primera portada: la auténtica, la que hice yo mismo con una foto tomada con el móvil y mis escasos (o nulos) conocimientos de Photoshop. Pero entonces llegó alguien diciéndome que, en un pequeño grupo de TikTok, se comentaba que la portada no llamaba la atención, que era fea y que así no vendería mucho. Y me dejé llevar. Me convencí de que aquellas habladurías eran ciertas y, dejando a un lado mi personalidad, recurrí a la IA (me arrepiento muchísimo) para crear la segunda portada. Me gustaba, sí, pero no terminaba de convencerme.
El tiempo pasó y yo seguía sin reconocer mi novela en esa imagen. Después de darle muchas vueltas, decidí (craso error) volver a cambiarla por otra más llamativa. ¡Bien! Había conseguido una portada que realmente me gustaba… ¡Peroooo! También estaba hecha con IA, y tampoco me hacía sentir orgulloso. Esa fue la que estuvo a la venta durante un tiempo. Pero seguía sin verla digna de representar algo que nace de mí, de mi interior.
Así que, después de pensarlo muy poco (para qué engañarnos), he decidido volver a cambiarla. He vuelto a las raíces: una foto hecha con el móvil y los conocimientos justos de Photoshop para disfrutar del proceso.
Si no pasa nada, en breve enseñaré (otra vez, jajajaja) la nueva portada. Pero ahora sí estoy tranquilo: la IA ha desaparecido de la novela.
Solo espero no haberos causado muchas molestias y, si ha sido así, que aceptéis mis disculpas.
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